BLOG: Nuevas regulaciones para agentes, como debería ser


Por Nabil Ramia y El Inmobiliario

La regulación de los agentes de ventas en el mercado inmobiliario es fundamental para fomentar la transparencia y la confianza, elementos esenciales en cualquier transacción comercial. Sin una regulación adecuada, el sector es vulnerable a prácticas informales y actividades fraudulentas, lo que puede erosionar la confianza de los consumidores y desestabilizar el mercado. Al implementar normas claras y requisitos de licenciamiento, los organismos reguladores garantizan que todos los agentes operen dentro de un marco de prácticas éticas y responsabilidad. Esto no solo protege a los consumidores de actores inescrupulosos, sino que también promueve condiciones equitativas en las que los agentes legítimos pueden prosperar, lo que, en última instancia, conduce a un mercado inmobiliario más sólido y confiable.

Además, la regulación contribuye a profesionalizar la industria inmobiliaria al establecer criterios de formación, experiencia y conducta. Esta profesionalización implica que los agentes están mejor preparados, con los conocimientos y las habilidades necesarias para desenvolverse en las complejidades del mercado, proporcionar información precisa y ofrecer un servicio de alta calidad a los clientes. También garantiza la existencia de mecanismos para atender reclamaciones y resolver disputas, lo que mejora la experiencia general del consumidor. A su vez, un mercado bien regulado atrae inversiones, ya que tanto los inversionistas nacionales como internacionales adquieren confianza en la estabilidad y la integridad del entorno inmobiliario. Por lo tanto, la regulación no solo beneficia las transacciones individuales, sino que también contribuye al crecimiento y la sostenibilidad a largo plazo del sector inmobiliario en su conjunto.

Por ello, la posible aprobación del proyecto de ley que regula a los agentes inmobiliarios en la República Dominicana representa el primer paso para abordar la informalidad en el sector.

El director de la Asociación de Agentes y Empresas Inmobiliarias (AEI), el arquitecto Osman González, considera que este es un proceso que requiere tiempo y el esfuerzo de todas las partes involucradas.

La informalidad y la dualidad en el sector inmobiliario son debilidades importantes, ya que muchas personas ejercen esta profesión de manera poco transparente.

La legislación ayudará a despejar el camino, fortaleciendo el sector y generando la confianza esencial necesaria para cualquier transacción comercial.

«Sin confianza, no hay ventas ni negocios. A medida que el país genere y transmita confianza, de manera similar a lo que ocurre en el turismo, el camino se volverá sin duda más claro», afirmó.

El experto enfatiza la necesidad de comenzar regulando a las empresas más grandes, luego a las medianas y, finalmente, a las independientes.

“Aunque la regulación no generará cambios inmediatos, es esencial para combatir la informalidad predominante en el sector. La implementación de licencias y normativas no resolverá el problema de la noche a la mañana”, explica.

Además, destaca que la regulación de los agentes inmobiliarios traerá beneficios como orientar a la mayoría de las personas, especialmente a promotores y desarrolladores. Esto permitirá que la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas (Acoprovi) y otras entidades trabajen únicamente con agentes debidamente regulados.

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